Efectos del verano en nuestro organismo

Efectos del verano en nuestro organismo

El verano trae consigo días soleados, altas temperaturas y un cambio en nuestras rutinas diarias. Mientras disfrutamos de las vacaciones y actividades al aire libre, es importante tener en cuenta los efectos que esta estación puede tener en nuestro organismo. Desde la deshidratación y los cambios en la alimentación, el verano puede afectar nuestra salud de diversas maneras. 


Efectos que crea el verano en nosotros:


  • Probabilidad de fatiga: Debido a que somos seres que siempre estamos en constante movimiento, durante esta época del año vamos a consumir una cantidad mayor de energía que nos hará estar fatigados. Esto es importante tomar en consideración pues tendremos que estar bien hidratados si no queremos agravar la situación.

  • Deshidratación: Las altas temperaturas y el aumento de la actividad física pueden llevar a la deshidratación. La falta de líquidos adecuados en el cuerpo puede causar fatiga, mareos, dolores de cabeza e incluso insolación. Es esencial beber suficiente agua durante todo el día, incluso si no se siente sed, y evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas o con cafeína, ya que pueden aumentar la deshidratación.

  • Cambios en la alimentación: Durante el verano, es común que nuestros hábitos alimentarios cambien. Consumimos más alimentos frescos, como frutas y verduras de temporada, pero también es común caer en el consumo excesivo de alimentos procesados y bebidas azucaradas. Es importante mantener una dieta equilibrada, rica en nutrientes y controlar el consumo de alimentos poco saludables para mantener nuestro organismo en óptimas condiciones.

  • Actividad física al aire libre: El verano es el momento perfecto para realizar actividades al aire libre, como nadar, practicar deportes o hacer caminatas. Sin embargo, debemos tener en cuenta nuestras limitaciones físicas y adaptarnos gradualmente a estas actividades para evitar lesiones. Es esencial utilizar protección adecuada, como cascos y equipo deportivo, y escuchar a nuestro cuerpo, descansando y evitando el ejercicio en las horas de mayor calor.

  • Riesgo de enfermedades: El verano también puede aumentar el riesgo de enfermedades, como las infecciones respiratorias y las enfermedades transmitidas por mosquitos y otros insectos. A su vez, los diferentes cambios bruscos de temperatura causados por la búsqueda de escape del calor hacia el frío, como puede ser el de un aire acondicionado, puede traer, como consecuencia, la aparición de un resfriado. 

  • ¿Qué sienten las personas debido al calor del verano? 


    Recopilamos una serie de datos que serán de utilidad a la hora de explicar lo que sienten las personas cuando llega esta época del año. Las veremos a continuación: 


    • El calor extremo puede desencadenar serios problemas de salud, como dermatitis, edemas, quemaduras, insolación, calambres, síncope por calor, agotamiento por calor y golpe de calor, que puede llegar a ser mortal o dejar importantes secuelas. 

    • El estrés por calor es una enfermedad relacionada con el calor que es causada por la incapacidad del cuerpo de enfriarse adecuadamente. El cuerpo normalmente produce sudor para enfriarse.

    • El calor excesivo puede llevar al agotamiento extremo, comprometer la piel, dificultar la capacidad para pensar y concentrarse, empeorar la ansiedad, provocar vértigo, mareos, dolor de cabeza y problemas con la conducción. 

    • Las señales del golpe de calor pueden incluir piel enrojecida, caliente y seca (sin sudor), dolor de cabeza palpitante, mareo, náuseas, confusión, convulsiones y pérdida del conocimiento.


    El verano es una temporada llena de oportunidades para disfrutar al aire libre, pero también conlleva ciertos efectos en nuestro organismo. 


    Al ser conscientes de los efectos del verano en nuestro organismo y tomar medidas preventivas, podemos disfrutar plenamente de esta época del año.


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